viernes, 24 de octubre de 2014

Juanpa y el país de las maravillas

Todavía tengo muy frescos los recuerdos del pasado 7 de agosto, en la posesión presidencial para su segundo periodo, de nuestro muy ponderado JUANPA.
Con gran elocuencia describió a nuestro amado país, con un sinnúmero de logros, que me dejaron estupefacto, maravillado ante tan grandiosa realidad, por momentos llegue a pensar que estábamos en Suiza, Finlandia, Suecia o algo así, pero el maullido de mi gato me sacaba de este increíble sueño y me devolvía a la realidad.
Han pasado escasos 2 meses y ese sueño lo veo cada día más lejano, porque los que amamos a nuestra patria, vemos con profundo dolor como este País sufre día a día, como unos pocos lo están acabando. Y digo ¿Por qué pasa esto en mi país del alma?
Por qué, lo único que vemos a diario en las noticias, más parece una película de terror, donde solo vemos reflejada una violencia sin límites.
Por qué, una clase política corrupta, decadente y privilegiada, solo legisla a favor de sus propios intereses.
Por qué, salir a caminar por las calles de nuestras ciudades se ha convertido en una prueba de valor, temiendo que cualquier cosa mala nos pueda suceder.
Por qué, los que tenemos que utilizar el transporte público, tenemos que sufrir una tortura y someternos a toda clase de incomodidades y correr toda clase de riesgos.
Por qué, la inmensa mayoría de colombianos, tenemos que sufrir con un sistema de salud caótico, donde se volvió un negocio y la vida no vale nada y solo somos parte de las estadísticas.
Por qué, la guerra contra las drogas se perdió hace mucho tiempo, y los antes grandes carteles se atomizaron en muchos, más pequeños e igual de peligrosos y sanguinarios, y mientras nuestros amigos del norte y de Europa sigan “metiendo”, acá seguiremos exportando a la lata.
Por qué, aunque se firmara la tan añorada paz, muchos de los desmovilizados muy seguramente engrosaran las bacrim o crearan nuevas bandas de delincuentes, ya sucedió con las autodefensas, donde muchos de sus integrantes siguieron delinquiendo.
Por qué, una parte de nuestra juventud no les interesa su futuro y mucho menos el de la nación, desde muy jóvenes son parte de la delincuencia y caen en los vicios.
Por qué, nuestro sistema educativo es excluyente, donde la educación de calidad solo es privilegio de unos pocos, y la educación pública no llena todas las expectativas.

ENTONCES TENGO LA RESPUESTA: SI JUANPA ES PRESIDENTE……………………………………………………….VIVE CON ALICIA Y ES PRESIDENTE DEL “PAIS DE LAS MARAVILLAS”.

¿Es necesaria la religión para la salvación del hombre?

Primero deberíamos pensar en: ¿salvación de que, o porque?. Desde que nacimos, nos han impuesto una religión, creencia, mito o como se llame. Como padres nos afanamos en que el niño o niña, tenga los “SACRAMENTOS”, en el caso de los católicos, o cumplan una serie de ritos o actos religiosos dependiendo de cada creencia. Por miles de años, el hombre siempre ha estado “LIGADO” a una serie de creencias en un ser superior, en un “DIOS”, o “PROFETA”, o “ILUMINADO” o cuanto título o nombre queramos darle. Ya sea, desde las tribus ancestrales, grandes culturas de la antigüedad, la necesidad de un ser superior o creador ha sido una constante.
Pero también ha sido  una constante, que todas las religiones que han existido en la humanidad se han basado en el miedo y el terror. Ya sea con sacrificios humanos, promulgado infiernos y purgatorios, donde las almas pecadoras serán constantemente torturadas, la venida de un “Armagedón “, el cual destruirá toda la humanidad, toda una serie de doctrinas atemorizantes, llenas de amenazas, con un Dios castigador e implacable, el cual juzgara y condenara a los que no sigan al pie de la letra la doctrina. La humanidad ha vivido siempre en medio de esta creencia, en la cual debemos dar ofrendas, sacrificios de todo tipo, para lograr el beneplácito de Dios o los Dioses, según sea el caso, si damos muchas ofrendas, o participamos activamente en las actividades propias de cada religión, obtendremos la “SALVACION”, el “PARAISO”, el paso a la otra vida, un mejor KARMA, una elevación a un nivel superior, en fin una serie de prebendas que da la religión si se cumple con todas sus exigencias.